domingo, 29 de abril de 2007

En que fallamos

En que fallamos

La ausencia y/o decadencia de valores éticos y morales son la base de la criminalidad en nuestro país. Llanto, dolor, miedo es lo que vivimos en nuestro querido Puerto Rico. Las noticias acerca de la criminalita aumentan día a día e invaden los medios de comunicación, radio, televisión, prensa. Cada lugar que visitamos en diferentes rincones de Puerto Rico, las conversaciones giran en torno a esta situación o problema.
Pero, en que fallamos. ¿Qué ha sucedido con nuestra nueva generación? ¿En qué momento se nos fueron de las manos a nosotros los adultos? ¿Qué nos pasa Puerto Rico?
Poco a poco hemos perdido la sensibilidad, el aprecio por la vida humana. Los valores ya no son los mismos. Pero, que ha cambiado. Es que ocaso lo que era malo hace diez años, hoy es bueno. O lo bueno del siglo pasado hoy es malo. Estamos viviendo en la era del relativismo. Se justifican mucho a las personas por sus actitudes, responsabilidades y deberes. Todo es relativo. Pero lo bueno es bueno y lo malo es malo
no importa el lugar, ni la época. Los mandamientos del Señor se deben cumplir siempre no importa la raza, color o posición social. Dios es justo y misericordioso hoy, mañana y siempre. Hemos olvidado el compromiso que tenemos con Dios y la sociedad de hacer de este mundo uno agradable para vivir y cumplir con los Mandatos del Señor. Nos corresponde a todos salvar nuestra “gente” de las garras del dolor que nos invade. Es muy importante hacernos un examen de conciencia y buscar donde fallamos, con nuestros hijos, estudiantes, sociedad. Que podríamos hacer para tratar de rescatar nuestros valores. Es responsabilidad de todos; hogar, escuela, iglesia, comunidad.
Tenemos que poner un “alto” a la violencia, a la criminalidad. Hay que construir mentes sanas en cuerpos sanos. No podemos seguir buscando culpables sino trabajar todos en conjunto para buscar donde fallamos, en que fallamos, donde voy a comenzar. La vida del ser humano es muy valiosa. Es irreemplazable, por lo tanto, hay que enseñar desde pequeños que hay que cuidarla y respetar la de uno y la de los demás. Muchas veces no se “mata” o “asesina” dejando una persona sin vida. Lo hacemos causando daño, heridas que nunca cicatrizan y dejando al otro ser humano “muerto en vida” . Hay que enseñar a tener temor a Dios, pero a la vez saber que es un Ser lleno de amor, comprensión y atenciones para sus “hijos” que somos nosotros.
Tenemos que enseñar al niño desde pequeño a valorar lo que les rodea, respetar la naturaleza , y todo lo que proviene de Dios. Ser humildes, comprensivo, ser justo y honrados con ellos mismos y con el prójimo. Sólo así podremos salvar este Mundo de las “garras” de la violencia y la criminalidad.
El “tiempo” es uno de los factores que ayuda al desarrollo de los valores en los niños. Debido a lo agitada que llevamos nuestra vida, muchas veces dialogamos nuestro rol de padres en otras personas. Estas cuidan, protegen, atienden y le dan la atención y el amor que ellos necesitan pero esto no es suficiente porque crecen con un vacio en su corazón. Es responsabilidad de nosotros como padres darle el “tiempo” justo y razonable que requiere cada niño. No solo se cumple con lo material sino que lo espiritual y emocional son la base para lograr una buena salud mental y por ende una alta autoestima que los convertirá luego en personas capacitadas y dispuestas a enfrentar los retos que le da la vida. Sentirá paz, tranquilidad porque se sienten valiosos, útiles e importantes. Por lo tanto no serán presa fácil de las “garras”de la violencia.
Por lo tanto debemos hacer un balance en nuestra vida y empezar a reforzar o enseñar a nuestros hijos las formas de enfrentarse y defenderse en la vida. Las herramientas que utilizarán para luchar son los valores. Estos serán la base donde construirán sus vidas. Vamos a hacer la diferencia, rescatemos nuestros valores. Construyamos una sociedad con buenos principios. Que sean inmunes ante las bajas pasiones. Que aprendan a diferenciar de lo bueno o lo mala de acuerdo a nuestras creencias, valores, cultura y las enseñanzas divinas, no a base de relativismo. Es tiempo de que seamos verticales en nuestras creencias y no estar donde palos a ciegas por querer complacer a todos los que piden cambios en nuestras conductas y en las leyes.
La vida es una, única, hay que disfrutarla, valorarla y respetar tanto la nuestra como la ajena. Seamos padres, madres y maestros a tiempo completo solo así podremos rescatar el futuro de nuestra querida isla.

sábado, 21 de abril de 2007

Autoestima

Parábola de la semilla de la vida

"Dejad que los niños se acerquen a mi", dijo Jesús en aquel tiempo. De ellos será el Reino de los Cielos. Pero también debe ser de ellos este reino que tenemos en la Tierra. Ellos serán el futuro de este país y va a depender del cuidado que le demos a la semilla que sembremos. Y el que sembraba día a día comenzó a sembrar la pequeña semilla (del saber, la humildad y el respeto) que irá poco a poco creciendo. Hay muchos lugares para depositar la misma, pero hay que hacerlo con amor y el respeto que se debe sembrar o depositar la semilla en el lugar adecuado. Hay diferentes tipos de "terreno" para depositar la misma están los "áridos", carentes de muchos valores, de familias con muchas situaciones. Donde la escuela es el único refugio para ese estudiante sobrevivir. Otro terreno es el fértil, donde todo es excelente, familia unida, buenos modales, valores, autoestima alta, todo lo necesario para poder sobrevivir en esta "sociedad" llamada a veces "selva" porque sobrevive el más fuerte. Otro es el de "agua". Aquellos que se pasan nadando diariamente para lograr salvarse y no ahogarse entre tantas olas de sufrimiento y situaciones. Ya sembrado o depositado la semilla se espera a que pase el tiempo necesario para ver su crecimiento y obtener sus frutos. Cada día que pasa se ven los resultados en cada uno de los grupos: "áridos" crecen con dificultad, tratan de coger impulso pero las situaciones que le rodean les impide crecer saludablemente, viven en una comunidad donde muchos no han terminado la escuela primaria, padres alcohólico, drogadictos, sin interés en salir adelante porque no saben leer, ni escribir bien, no saben luchar contra todo esto. Así fue su enseñanza y esto es lo que van a transmitir a sus hijos. Es una enseñanza aprendida. La plantita se tambalea, está prácticamente seca, pero el sembrador quiere salvar sus plantas aunque solo sea una pero hay que hacerlo. No podemos dejarnos ir por las circunstancia, hay que atreverse, hay que luchar e ir contra ese "fenómeno antinatural", que es la droga, la dejadez, la ignorancia. Tenemos que ser tolerantes ante los demás ya que están en proceso de desarrollo como estas "semillitas del salón", hay que tener paciencia, pero ser firmes para que no se nos "seque y muera" la semilla que sembramos.
El grupo "fértil" crecía muy bonita, a la par con los días, el proceso, y lo que se esperaba de ella. Sin embargo había a veces que alguna de las "semillas" ya convertidas en plantitas se tornaban tristes, como que querían doblarse. Es aquí donde el "sembrador" buscaba, investigaba que está pasando. Está "plantita" tiene todo lo necesario para convertirse en una buena planta y poder dar los mejores frutos. Tengo que saber que pasa. Muchas veces a pesar de tener todo lo necesario para ser un excelente ser humano, buen estudiante, surgen situaciones en el camino que nos hacen tambalear, si no tenemos una autoestima saludable y alguien que nos de la mano, podríamos caer. Es ahí donde nosotros los adultos tenemos que intervenir con los niños y no dejar que la "semilla" que sembramos se pierda o la plantita se quiebre. Hay que estar siempre alerta a todo lo que sucede en un salón de clases. Para no dejar que las buenas "semillas" , las buenas plantitas se contaminen con lo del diario vivir. Sabemos que el buen sembrador está siempre pendiente de la semilla que siembra, no importa donde caiga hay que tratar de salvarla. La semilla que cayó en agua, hubo que luchar mucho para evitar que se "ahogara" la planta. Sabemos que el agua es muy necesaria en el proceso de crecimiento de una planta y de toda una vida, tanto para ellas como para todo ser viviente, pero cuando hay exceso de ella hace daño. Nos destruye, nos mata, nos ahoga. Así es la vida diaria de nuestros estudiantes, tanta angustia, dolor, pena, situaciones que no los deja llegar a la orilla, aunque desean superarse. Hay que ser sus "salvavidas". Hay que ser buenos "sembradores". Sembrar con amor, cuidar esa semilla con esmero, dedicación y muchas atenciones. Tener buenos sentimientos para obtener "frutos saludables". Sabemos que esos frutos van a ser el alimento que dará vida a toda la sociedad puertorriqueña del futuro. Sabemos que la semilla aunque sea la misma va a caer en diferentes tipos de terreno y es ahí donde el "sembrador" debe poner en práctica todos sus conocimientos. Para salvar la mayor parte de la semilla, si es posible todas. Se debe usar todo tipo de "herramientas", "abono" y tiempo para lograr la cosecha.
Parábola de la semilla de la vida

"Dejad que los niños se acerquen a mi", dijo Jesús en aquel tiempo. De ellos será el Reino de los Cielos. Pero también debe ser de ellos este reino que tenemos en la Tierra. Ellos serán el futuro de este país y va a depender del cuidado que le demos a la semilla que sembremos. Y el que sembraba día a día comenzó a sembrar la pequeña semilla (del saber, la humildad y el respeto) que irá poco a poco creciendo. Hay muchos lugares para depositar la misma, pero hay que hacerlo con amor y el respeto que se debe sembrar o depositar la semilla en el lugar adecuado. Hay diferentes tipos de "terreno" para depositar la misma están los "áridos", carentes de muchos valores, de familias con muchas situaciones. Donde la escuela es el único refugio para ese estudiante sobrevivir. Otro terreno es el fértil, donde todo es excelente, familia unida, buenos modales, valores, autoestima alta, todo lo necesario para poder sobrevivir en esta "sociedad" llamada a veces "selva" porque sobrevive el más fuerte. Otro es el de "agua". Aquellos que se pasan nadando diariamente para lograr salvarse y no ahogarse entre tantas olas de sufrimiento y situaciones. Ya sembrado o depositado la semilla se espera a que pase el tiempo necesario para ver su crecimiento y obtener sus frutos. Cada día que pasa se ven los resultados en cada uno de los grupos: "áridos" crecen con dificultad, tratan de coger impulso pero las situaciones que le rodean les impide crecer saludablemente, viven en una comunidad donde muchos no han terminado la escuela primaria, padres alcohólico, drogadictos, sin interés en salir adelante porque no saben leer, ni escribir bien, no saben luchar contra todo esto. Así fue su enseñanza y esto es lo que van a transmitir a sus hijos. Es una enseñanza aprendida. La plantita se tambalea, está prácticamente seca, pero el sembrador quiere salvar sus plantas aunque solo sea una pero hay que hacerlo. No podemos dejarnos ir por las circunstancia, hay que atreverse, hay que luchar e ir contra ese "fenómeno antinatural", que es la droga, la dejadez, la ignorancia. Tenemos que ser tolerantes ante los demás ya que están en proceso de desarrollo como estas "semillitas del salón", hay que tener paciencia, pero ser firmes para que no se nos "seque y muera" la semilla que sembramos.
El grupo "fértil" crecía muy bonita, a la par con los días, el proceso, y lo que se esperaba de ella. Sin embargo había a veces que alguna de las "semillas" ya convertidas en plantitas se tornaban tristes, como que querían doblarse. Es aquí donde el "sembrador" buscaba, investigaba que está pasando. Está "plantita" tiene todo lo necesario para convertirse en una buena planta y poder dar los mejores frutos. Tengo que saber que pasa. Muchas veces a pesar de tener todo lo necesario para ser un excelente ser humano, buen estudiante, surgen situaciones en el camino que nos hacen tambalear, si no tenemos una autoestima saludable y alguien que nos de la mano, podríamos caer. Es ahí donde nosotros los adultos tenemos que intervenir con los niños y no dejar que la "semilla" que sembramos se pierda o la plantita se quiebre. Hay que estar siempre alerta a todo lo que sucede en un salón de clases. Para no dejar que las buenas "semillas" , las buenas plantitas se contaminen con lo del diario vivir. Sabemos que el buen sembrador está siempre pendiente de la semilla que siembra, no importa donde caiga hay que tratar de salvarla. La semilla que cayó en agua, hubo que luchar mucho para evitar que se "ahogara" la planta. Sabemos que el agua es muy necesaria en el proceso de crecimiento de una planta y de toda una vida, tanto para ellas como para todo ser viviente, pero cuando hay exceso de ella hace daño. Nos destruye, nos mata, nos ahoga. Así es la vida diaria de nuestros estudiantes, tanta angustia, dolor, pena, situaciones que no los deja llegar a la orilla, aunque desean superarse. Hay que ser sus "salvavidas". Hay que ser buenos "sembradores". Sembrar con amor, cuidar esa semilla con esmero, dedicación y muchas atenciones. Tener buenos sentimientos para obtener "frutos saludables". Sabemos que esos frutos van a ser el alimento que dará vida a toda la sociedad puertorriqueña del futuro. Sabemos que la semilla aunque sea la misma va a caer en diferentes tipos de terreno y es ahí donde el "sembrador" debe poner en práctica todos sus conocimientos. Para salvar la mayor parte de la semilla, si es posible todas. Se debe usar todo tipo de "herramientas", "abono" y tiempo para lograr la cosecha.

Autoestima

Autoestima

Suma de la confianza y el respeto por uno. Es un proceso de mirar hacia dentro de nosotros para saber quienes somos, hacia donde vamos y que queremos de nuestra vida y para la vida. Es estar satisfecho con lo que hago y a quien sirvo. Servir con ganas y con orgullo de hacerlo. Amar la vida y todo lo que provenga de ella. Saber y entender que soy único, irreemplazable e importante. Que el mundo necesita de mi presencia y de todo lo que proviene de mí. Recordando que la sociedad y todo lo que se mueve en el Universo es obra del Creador hecho para el uso de los seres humanos. "La historia no se lograría si falta mi presencia como ser humano". Por lo tanto soy necesario, soy importante, hago falta. Uno de los mandamientos es Amar a Dios y al prójimo como a ti mismo. Quien no se ama no puede amar a los demás. Dios nos da la oportunidad de nacer, crecer y vivir pero hay que saber disfrutar todo lo que tenemos. "Dios dice ayúdate, que yo te ayudaré". Hay que hacer las cosas en conjunto. Dios solo no puede, si tu no quieres abrir las puertas de tu corazón. En la vida todo es cuestión de yo querer, dar el primer paso lo demás viene por añadidura. Es importante cuidarnos, mimarnos y complacer nuestros deseos o caprichos. Si tu no te entiendes, ni te valoras, quien lo va a hacer. Hay que sentirse importante, pero es necesario conocerse a sí mismo. Estar consciente de mis fortalezas, talentos y habilidades. Todos tenemos nuestros talentos o habilidades y no las reconocemos porque nunca se han puesto a evaluarse a mirarse dentro de sí e ir conociéndose. Tal vez por falta de tiempo o por miedo a descubrirse y saber que estoy haciendo con mi vida. Muchas veces conocemos al vecino, al amigo, al hermano, al hijo, padre, madre, esposo (a) o familiar. Pero no se nada de mí. No se que quiero, que me gusta, que me molesta, que estoy haciendo, porque lo hago. En que momento del día lo dedicas a mirarte por dentro, a entenderte, mimarte. Para ser feliz hay que amarse, quererse, respetarse, solo así conseguirás que los demás te traten del modo que quieras y te respeten. Tenemos que estar consciente de la responsabilidad que tenemos con nuestra vida, con lo que hacemos, hacia donde nos dirigimos, lo que queremos lograr para sentirnos unos seres plenos en todo el sentido de la palabra. Si encontramos la razón de mi existencia en esta Tierra aprenderé a valorarme y a dar a los demás lo mejor de mí. No importa los errores o los fracasos que haya tenido estaré segura que superaré los mismos y puedo confiar en mi capacidad y volver a levantarme. No habrá culpables en mi vida, sino medio por los cuales he aprendido a salir adelante. Solo así podré hacer feliz a los demás y yo seré completamente feliz. Tenemos que fortalecer nuestra autoestima para conseguir un equilibrio en la vida que llevamos. Muchos de los problemas que nos surgen en la vida es porque tenemos una autoestima pobre o baja. En algún momento de nuestra vida no las destruyeron o no tuvimos el valor de medicarle con buenos pensamientos, con deseos de vivir, de disfrutar la vida que Dios nos prestó por un tiempo. No solo nos hacemos daño nosotros al tener una autoestima pobre sino que afectamos a todos los que nos rodean, aquellos a quienes queremos. Se afecta nuestro trabajo y donde quiera que vamos. Pero sobretodo a nosotros mismos. Nacimos para disfrutar la vida de una forma positiva, vamos a amarnos. Comencemos a auto realizarnos. Vamos a hacer un recorrido por nuestro interior y sigamos estos pasos: mírate por dentro, conoceté (quien eres, que quieres, por qué), acéptate como eres (cada ser es único), respétate tal como eres con "fortalezas" y "debilidades". Cuando poseemos una autoestima saludable somos capaces de alcanzar la estrella más lejana del Universo porque no existen "peros". Podemos trabajar con deseos y orgullosos de poder mantener la frente en alto porque hemos cumplido con lo que nos proponíamos y con nuestros deberes y responsabilidades. Podemos transmitir a nuestros estudiantes esa alegría de vivir y luchar por lo que anhelamos. Todos los sueños podemos hacerlos realidad. La salud física cambia porque estoy pendiente de mí,

martes, 10 de abril de 2007

Juan Pablo II

Dios en su bendita y grandiosa misericordia pone a cada ser humano en el lugar que considera debe estar No se equivoca jamás. Es por eso que quiso acercarme mucho más al sacrificio que hizo Jesucristo, por nosotros al morir en la cruz para salvarnos del pecado. No somos los únicos que pasamos tormentos, dolor, angustia y desespero en la vida. El también sufrió, lloro y entrego su vida por todos nosotros. Por lo tanto unas lágrimas vertidas por las actitudes o actuaciones de nuestros seres queridos es poco comparado con el sacrificio que hizo Jesús por librarnos del pecado. Dios es maravilloso hoy, mañana y siempre. Me da la oportunidad de ver de cerca la vida de un posible santo, ya en vías de canonización Juan Pablo II. Dios quiere iluminarnos a través de su obra, sus sufrimientos, adversidades, necesidades que paso nuestra Excelencia. Todos sufrimos, lloramos, gozamos y disfrutamos en un momento dado. No se llega a la cima fácilmente hay que ir haciendo camino para llegar. El triunfo o la meta la alcanza el que sabe utilizar las herramientas poderosas como la fe, la paciencia y los deseos de superación. “Caminante no hay camino se hace camino al andar”. Juan Pablo II, fue el Padre Peregrino, hizo camino al andar. Tenía un propósito servir a Dios y al prójimo y así lo hizo. No tuvo miedo a los obstáculos que se le presentaron. Todo el tiempo se dedico a hacer camino y llegó hasta los lugares más “difíciles” del planeta. Rompió barreras, fue aclamado en todos los lugares del mundo. El Papa Juan Pablo II ha presidido 147 ceremonias de beatificación. Desde 1978 hasta 2005 ha presidido 15 asambleas del Sínodo de los Obispos. Ningún otro Papa se ha encontrado ante tantas personas con más de 17, 600,100 peregrinos. Más de 8 millones durante el Jubileo del año 2000. Se ha entrevistado con numerosas personalidades de gobierno, 38 visitas oficiales, 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 con Primeros Ministros. Desde el comienzo de su pontificado el 16 de octubre de 1978 ha realizado 104 viajes pastorales fuera de Italia. Nace Farol Józef Wojtyla el 16 de mayo de 1920 en Wadovice, sur de Polonia. Su familia está formada por su padre Farol Wojtyla, militar del ejército austro-hungaro,su madre Emilia Kaazorowsky, joven siciliana de origen lituano, y su hermano adolescente Edmund. A los 9 años hace la Primera Comunión y a los 18 la Confirmación. Terminó sus estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice. Se matriculó en 1938 en la Universidad Tagellonica de Cracovia y en una escuela de teatro. Pierde a su madre a los 9 años, dolor que sufre a tan temprana edad. Pero el dolor sigue rondando su vida, tal vez porque dicen que el dolor y el sufrimiento purifican aún más al ser humano, pierde a su hermano en 1932 y a su padre en 1941. De joven le gustaba las artes literarias y el teatro, pensaba continuar sus estudios hacia esas disciplinas. Pero el Señor Todopoderoso nos tiene un lugar destinado para cada uno de nosotros y nos coloca en el lugar que nos necesita y sabe que lo haremos mejor. Juan Pablo tiene un encuentro con el Cardenal Sapieha durante una visita pastoral y le hizo considerar seriamente la posibilidad de seguir la vocación que tenía impresa aún sin revelarse plenamente en el corazón. Dios le hizo el llamado al sacerdocio. Cuando surge la Segunda Guerra Mundial los alemanes cerraron todas las universidades en Polonia. Sin embargo Karol Józef Wojtula organizó junto a un grupo de jóvenes una universidad clandestina estudió filosofía, idiomas y literatura. Trabajo como obrero en una cantera y pudo ver de cerca el sufrimiento, el cansancio físico, la sencillez, humildad y fervor religioso de los más pobres. Ingresa al Departamento Teológico de la Universidad Jaquelloniana. En Roma bajo la dirección del dominio francés Garrigou-Lagrange se doctoró en 1948 en teología, con la tesis sobre el tema de la Fe en las obras de San Juan de la Cruz. La canonización de Juan Pablo II está en su punto clave. Funcionarios de la iglesia católica concluyeron la investigación sobre su vida para el proceso de su canonización. Entre las cuales se encuentra la supuesta cura de una monja. La hermana Marie Simon-Pierre, dio una rueda de prensa en la sede de su congregación religiosa en Aix-en Provence (sur de Francia) en la que se demostró convencida que fue curada por la intercesión de Karol Wojtyla, Juan Pablo II, fallecido el 2 de abril de 2005. Otro acto digno de admirar fue cuando perdonó a la persona que lo hirió el 13 de mayo de 1981. Vemos el amor hacía el prójimo. Curiosidades o anécdotas de Juan Pablo II.
Es el primer Papa polaco y el primero que viene de un país comunista. Era aficionado al esquí, escalar montañas y montar canoas de remo. Fue el primero que repitió el nombre de su predecesor Juan Pablo I. Primer Papa herido de un tiro en la calle y el primer Pontífice en ingresar de emergencia en un hospital público. Autor de cuatro libros y más de 500 artículos sobre ética y moral y ensayos. Utilizaba el seudónimo de Andrzeij Jawein. Una montaña del polo sur llevara el nombre de Juan Pablo II como homenaje a sus 25 años ya que ha sido el que más tiempo ha estado. “No tengas miedo.” “Abrid las puertas de tu corazón a Cristo.”

domingo, 1 de abril de 2007

Aprendemos de los errores

Los días pasan llenos de recuerdos. De emociones vividas en cada momento. Lecciones aprendidas de errores pasados los cuales nos causaron dolor y tristeza, pero hubo algunos que dejaron huellas, huellas positivas porque nos ayudaron a forjarnos como seres extraordinarios.Dice el refrán que nadie aprende por cabeza ajena. Muy cierto. Muchos tenemos que vivir la experiencia para poder internalizar la enseñanza. Y “benditos” sean los que aprenden por experiencias ajenas. Porque estos no tendrán que pasar por el dolor y las lágrimas que nos producen a veces los errores cometidos. En la viña del Señor hay de todo y para todos. Hay quienes aprenden no de errores sino de horrores y a veces ni “aprenden” porque repiten lo mismo una y otra vez. Es cierto que la historia se repite, pero cuando tenemos en nuestras manos detener el proceso o cambiarlo para no darnos tan duro, debemos actuar y analizar lo que hicimos para no volver a repetir el dolor y las lágrimas. En otras ocasiones nos sentimos agobiados y tristes por todo lo sucedido, pero tenemos que estar conscientes que cada uno de estos errores nos deja una enseñanza que nos fortalecerá como seres humanos. Todos nos hemos equivocado en algún momento de nuestras vidas y hemos cometido errores, lo importante es aprender de éstos, enmendar los mismos y pedir perdón de corazón a quien ofendimos directa o indirectamente. Muchas veces no nos damos cuenta de esto hasta que reflexionamos ante ciertas situaciones y vemos la magnitud de nuestros actos. Es tiempo de actuar, de tomar decisiones sabias, para tratar de ir por el camino que consideres sea el mejor para ti. No podemos darnos por vencidos por lo que nos salió mal. Dios nos da la oportunidad de enmendar ese error y salir airoso en el diario caminar.

Cada día que comienza esta lleno de retos, esperanzas, oportunidades, deseos de superarse, de vivir o sucumbir. De ti depende el camino a escoger. Los errores no son fracasos sino formas de crecer, de aprender y fortalecernos. Son modelos de enseñanza, cada uno aprende a un ritmo diferente. Somos humanos “iguales” y “diferentes”. Tenemos diferencias individuales o conductas diferentes porque cada ser humano es “único”. Por lo tanto no te aflijas si tienes que tratar ciento y una vez para llegar al lugar o la meta que deseas en tu vida. Hay que seguir tratando, cometiendo errores y levantarse. Lo importante es, no los cometa a adrede porque entonces ya no son errores sino horrores. Pero sobre todo no cometas el error de dejar para mañana lo que puedas hacer hoy” porque, “¿Y si no hay mañana?”Cuantas oportunidades y satisfacciones nos perdemos regularmente por no hacer las cosas en el momento preciso en que debemos hacerlas. Cuantas veces dejamos pasar el amor, la satisfacción de disfrutar de la compañía de un ser querido porque decimos lo atiendo mañana, hay más días. Muchas veces no hay mañana. Esa persona se va, se aleja de nuestras vidas por diferentes motivos y no hubo ese mañana. Cuanto dolor y arrepentimiento nos produjo la dejadez de ese momento. Un “error involuntario” dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. Pero aun así aprendemos del mismo. Cuando decidas visitar a un enfermo no lo pospongas, tal vez luego será tarde. Valora al ser humano que tengas cerca y vive el momento intensamente por si no hay mañana. Aprovecha la oportunidad que te ofrece la vida de tener cerca tus seres queridos, padres, hijos, esposo (a) disfrútalos. Sólo así sentirás paz, tranquilidad y resignación cuando tengas que separarte no importa las circunstancias porque aprovechaste el momento. La vida es bella, está llena de alegrías, sorpresas, sinsabores y errores. Sólo es cuestión de saber utilizarla del modo que nos permite disfrutarla.

Pensando, reflexionando sobre varios de estos momentos para evitar cometer los mismos errores, que nos produjo dolor y lágrimas aunque nos hayan dejado una enseñanza. Nacimos para vivir a plenitud, con alegría y gozo no para que la vida nos pase por el lado y no nos demos cuenta cuándo pasó y cuánto viví. Reflexionemos, amémonos, seamos los constructores de nuestra vida. No permitas que otros decidan por ti o encaminen tu vida por senderos equivocados. No importa las veces que te caigas, levántate. Carga la cruz que te tocó llevar con resignación, alegría y será menos pesada. Disfruta, ama, vive y repite día a día, la Naturaleza lo hace diariamente. Como dice un autor desconocido; “Aquel día dejé de temer a no ganar”. “Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas.” “Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.” “Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfo del pasado y empecé a ser mi propia tenue luz del presente.” “Aquel día decidí cambiar tantas cosas.” Decide tú.