Los días pasan llenos de recuerdos. De emociones vividas en cada momento. Lecciones aprendidas de errores pasados los cuales nos causaron dolor y tristeza, pero hubo algunos que dejaron huellas, huellas positivas porque nos ayudaron a forjarnos como seres extraordinarios.Dice el refrán que nadie aprende por cabeza ajena. Muy cierto. Muchos tenemos que vivir la experiencia para poder internalizar la enseñanza. Y “benditos” sean los que aprenden por experiencias ajenas. Porque estos no tendrán que pasar por el dolor y las lágrimas que nos producen a veces los errores cometidos. En la viña del Señor hay de todo y para todos. Hay quienes aprenden no de errores sino de horrores y a veces ni “aprenden” porque repiten lo mismo una y otra vez. Es cierto que la historia se repite, pero cuando tenemos en nuestras manos detener el proceso o cambiarlo para no darnos tan duro, debemos actuar y analizar lo que hicimos para no volver a repetir el dolor y las lágrimas. En otras ocasiones nos sentimos agobiados y tristes por todo lo sucedido, pero tenemos que estar conscientes que cada uno de estos errores nos deja una enseñanza que nos fortalecerá como seres humanos. Todos nos hemos equivocado en algún momento de nuestras vidas y hemos cometido errores, lo importante es aprender de éstos, enmendar los mismos y pedir perdón de corazón a quien ofendimos directa o indirectamente. Muchas veces no nos damos cuenta de esto hasta que reflexionamos ante ciertas situaciones y vemos la magnitud de nuestros actos. Es tiempo de actuar, de tomar decisiones sabias, para tratar de ir por el camino que consideres sea el mejor para ti. No podemos darnos por vencidos por lo que nos salió mal. Dios nos da la oportunidad de enmendar ese error y salir airoso en el diario caminar.
Cada día que comienza esta lleno de retos, esperanzas, oportunidades, deseos de superarse, de vivir o sucumbir. De ti depende el camino a escoger. Los errores no son fracasos sino formas de crecer, de aprender y fortalecernos. Son modelos de enseñanza, cada uno aprende a un ritmo diferente. Somos humanos “iguales” y “diferentes”. Tenemos diferencias individuales o conductas diferentes porque cada ser humano es “único”. Por lo tanto no te aflijas si tienes que tratar ciento y una vez para llegar al lugar o la meta que deseas en tu vida. Hay que seguir tratando, cometiendo errores y levantarse. Lo importante es, no los cometa a adrede porque entonces ya no son errores sino horrores. Pero sobre todo no cometas el error de dejar para mañana lo que puedas hacer hoy” porque, “¿Y si no hay mañana?”Cuantas oportunidades y satisfacciones nos perdemos regularmente por no hacer las cosas en el momento preciso en que debemos hacerlas. Cuantas veces dejamos pasar el amor, la satisfacción de disfrutar de la compañía de un ser querido porque decimos lo atiendo mañana, hay más días. Muchas veces no hay mañana. Esa persona se va, se aleja de nuestras vidas por diferentes motivos y no hubo ese mañana. Cuanto dolor y arrepentimiento nos produjo la dejadez de ese momento. Un “error involuntario” dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. Pero aun así aprendemos del mismo. Cuando decidas visitar a un enfermo no lo pospongas, tal vez luego será tarde. Valora al ser humano que tengas cerca y vive el momento intensamente por si no hay mañana. Aprovecha la oportunidad que te ofrece la vida de tener cerca tus seres queridos, padres, hijos, esposo (a) disfrútalos. Sólo así sentirás paz, tranquilidad y resignación cuando tengas que separarte no importa las circunstancias porque aprovechaste el momento. La vida es bella, está llena de alegrías, sorpresas, sinsabores y errores. Sólo es cuestión de saber utilizarla del modo que nos permite disfrutarla.
Pensando, reflexionando sobre varios de estos momentos para evitar cometer los mismos errores, que nos produjo dolor y lágrimas aunque nos hayan dejado una enseñanza. Nacimos para vivir a plenitud, con alegría y gozo no para que la vida nos pase por el lado y no nos demos cuenta cuándo pasó y cuánto viví. Reflexionemos, amémonos, seamos los constructores de nuestra vida. No permitas que otros decidan por ti o encaminen tu vida por senderos equivocados. No importa las veces que te caigas, levántate. Carga la cruz que te tocó llevar con resignación, alegría y será menos pesada. Disfruta, ama, vive y repite día a día, la Naturaleza lo hace diariamente. Como dice un autor desconocido; “Aquel día dejé de temer a no ganar”. “Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas.” “Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.” “Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfo del pasado y empecé a ser mi propia tenue luz del presente.” “Aquel día decidí cambiar tantas cosas.” Decide tú.
domingo, 1 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
11 comentarios:
Saludos Gloria:
Todos los días se aprende algo. En ser humano fue creado con la capacidad para aprender. Los padres son nuestros primeros educadores, son los que comienzan a formar nuestra personalidad, luego la iglesia asume el rol de reforzar nuestros valores, en la escuela continúa nuestro desarrollo del aprendizaje, aprendemos a leer, a escribir y obtenemos conocimientos de otros asuntos. Del diario vivir también obtenemos mucho aprendizaje. No siempre aprendemos de las cosas positivas que nos ocurren. Aprendemos bastante de todos los errores que cometemos. Los errores que cometemos nos sirven de experiencia para que la próxima vez pensemos mejor las cosas. Hay veces que cometemos un error y tenemos la oportunidad de remediarlo, pero otras veces no hay oportunidad para remediar los errores que cometemos. En mi caso, yo cometí el error de no seguir estudiando cuando me gradué de escuela superior. Me fui para Estados Unidos a trabajar y estuve dos años por allá. Al cabo de esos dos años, regresé a Puerto Rico y traté de buscar trabajo aquí, pero no conseguí. Me di cuentas que había cometido el error de dejar los estudios, pero tuve la oportunidad de recapacitar y continuarlos, es estos momentos doy gracias a Dios que pude reparar ese error de dejar de estudiar. Conozco otras personas amistades mías que cometieron el error de dejar los estudios y ahora están arrepentidos de eso. Los errores que cometemos muchas veces nos sirven de gran ayuda y aprendemos de ellos ya que nos permiten recapacitar y actuar de mejor forma la próxima vez. muchas veces hay personas que no aprenden de sus errores ya que los cometen y aunque tengan la oportunidad de remediarlos no escarmientan y siguen cometiendo los mismos errores. Por ejemplo, tengo amistades que han caído en el vicio de las drogas, han ido a centros de rehabilitación, salen bien de ese lugar, pero más tarde han vuelto a caer. No obstante, hay otras personas que han cometido graves errores, sin embargo la vida le ha dado otra oportunidad, la han aprovechado y han seguido adelante. Así es que lo importante de cuando cometamos errores es que sepamos sacarle provecho a eso y que nos sirva de experiencia para no volverlo a cometer y seguir adelante.
Aprender de los errores pasados
Muchas veces, solo a través de nuestros errores, tenemos la oportunidad de reflexionar y aprender algo nuevo. Solo después, de revisar las consecuencias de una acción que acabamos de realizar, es cuando podemos reconocer el error que hemos cometimos. Es esta la razón por la cuál nos resulta tan difícil prevenir algunos errores, porque sólo podemos reconocerlos, una vez que los hemos cometido. En la vida uno como ser humano no lo sabe todo, por que no somos perfectos y con el paso del tiempo es que se aprende día a día de las cosas que pasan a tú alrededor. Hay personas que te pueden aconsejar o advertir lo que esta bien o no pero, está en ti en tomar la decisión correcta. Desarrollar la capacidad de reconocer y aceptar nuestras equivocaciones, amplia nuestra visión de la realidad, nos impulsa a asumir nuestra responsabilidad y nos enseña además, a reconocer la presencia de otros a los que afectamos con las consecuencias de nuestras equivocaciones.
No es fácil aceptar nuestras equivocaciones. A veces, nos da verguenza que otros descubran que hemos cometido un error. Otras, quedan confundidos por el miedo de volverse a equivocar, o también puede suceder que en vez de asumir nuestra responsabilidad y reparar nuestros errores, busquemos culpar a alguien. En realidad, saber que tenemos derecho a equivocarnos y estar dispuestos a aprender de nuestras equivocaciones, nos da la libertad de ser auténticos, tomar decisiones mas acertadas y el permiso para realizar actividades nuevas con mas seguridad y confianza.
Recuerda tenemos la mejor excusa, “Somos humanos Comentemos Errores”. Todos aprendemos de errores y gran parte nos harán sufrir pero no por ello debemos acusar a dios o maldecir al mundo entero, fue nuestra elección y aunque haya sido equívoca, no por ello debemos derrumbarnos y perder la fe, ¿Que por qué digo todo esto? porque actualmente la fe y la esperanza se han desvanecido ante tantas desgracias pero no debería ser así, la mayoría de gente no entiende el motivo por el cual de que si realmente existe no interfiera en el mundo, pues bien, todo tiene una fácil explicación, como todo en este mundo. Dios no es un señor sentado en su trono celestial contemplando las catástrofes del mundo, dios es energía y nos dejo libres para que pudiéramos equivocarnos y aprender de nuestros errores, si dios interfiriera en las decisiones que toma el hombre, no habrían guerras, ni muertes, ni desgracias pero tampoco seríamos libres pues el tomaría las decisiones por nosotros y por lo tanto detendría nuestra evolución. Cierto es que la iglesia ha mentido mucho sobre el tema pero también pienso que dios es independiente de todo eso, es decir, podemos creer en el sin necesidad de creer ciegamente en todo lo que nos cuentan. Así pues mediten el contenido de este texto y verán que tengo razón. Recuerden donde hay oscuridad siempre hay un pequeño agujero de luz, recuperemos la fe y la esperanza. La discrepancia de opiniones, la libertad de expresión, el poder tomar nuestras propias decisiones, aunque algunas sean erróneas, es lo que nos otorga esta gran escuela llamada vida, un montón de experiencias de las cuales las negativas esconden grandes lecciones que nos ayudaran a mejorar como personas y así evolucionar, pues de ahí procedemos. De nada sirve que ante un error cometido, cerremos los ojos para no reconocerlo, porque en el momento que hacemos este acto nos estamos negando una lección que aprender y por consecuencia interrumpimos el proceso de nuestra evolución.
Por Félix Morales
Gloria, como indicas cada día se aprende de lecciones nuevas, a través de errores del pasado y recientes. Durante nuestra trayectoria por la vida encontramos una serie de situaciones ante las que es necesario tomar decisiones tenazmente. Durante la práctica se aprende a actuar ante ciertas situaciones y a modificar nuestra manera de proceder. La vida está lleva de experiencias que son necesarias para formarnos como seres humanos. Experiencias agradables y otras desagradables, pero no menos importantes. Todas las experiencias tienen su importancia y su propósito. Dependiendo de la acumulación de experiencias que posee el ser humano son sus acciones. El problema reside en reconocer nuestros actos y aprender de ellos para no incurrir en conductas inapropiadas que nos pueden traer consecuencias. Consecuencias que muchas veces tienen solución y en otras ocasiones no es tan fácil resolverlas.
Los errores son necesarios, el ser humano no es perfecto, por lo que muchas veces incurre en conductas inadecuadas. A pesar de no ser perfectos tenemos virtudes que nos distinguen y las que son necesario mantener, por lo que eres un ser valioso. Un ser valioso que tiene derecho a equivocarse y levantarse. Cuando cometemos un error debemos pensar que es una experiencia edificante, por lo que aprender de ella es importante. Jamás debemos temer ante la adversidad; enfréntala es tener valentía.
Conocemos personas que entendemos que por muchos errores que cometen no aprenden. Muchas veces el problema estriba en que no reconocen el error o si lo hacen, no intentan resolver el conflicto inmediatamente, por lo que incurren en la conducta nuevamente. Una buena solución es pensar como dices tú: “Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.
Me gustó lo que escribiste sobre el fracaso. Definitivamente comparto tu idea, los errores no son fracaso, son formas de aprender y crecer. La fortaleza se adquiere mediante las experiencias, por lo que no debemos olvidar que todos los días se aprende algo nuevo y moriremos sin saberlo todo. Vivamos la vida sin miedo a la equivocación. Debemos entender que lo importante es reconocer los errores y no cuantos cometamos. Es necesario aprender de ellos e intentar evitarlos en el futuro.
Creo que siempre hay que mirar al pasado, para aprender del pasado, no para repetirlo. El pasado nos puede enseñar mucho, pero no estamos marcados por él. No hay que entender el pasado como una marca indeleble, que justifica los hechos, sino como una enseñanza que te hace a ti corregir y enderezar el cauce, para ver hacia dónde quieres ir
En lugar de pelear sobre lo que pasó, lo que no pasó, lo que hay que ver es por qué nos torcimos, en qué momento empezó. En este momento estamos diciendo que sí, que todo lo que pasó atrás está todo mal, pero por otro lado repetimos la historia.
Pues no nos sirve de nada decir que lo que pasó está mal, si estamos volviendo a hacer lo mismo que hicieron los otros, con variantes a veces peores... como si todo lo que paso no sirviera para nada y hubiera que hacer borrón y cuenta.
Por eso es muy importante la memoria histórica y es algo que aquí hemos perdido por completo. A mí me parece que son tantas las cosas que hay que recuperar del pasado, simplemente si tenemos la serenidad, el valor y la diligencia de mirar hacia donde hay que mirar.
Hay tantos, tanta gente, que han hecho las cosas con una serenidad, con una discreción, con un amor, que no sabemos entender en este momento. Por eso pienso que hay mucha gente que construyó el país y no por eso debemos decir que todos hemos o han sido malos. Vivamos el presente de las experiencias pasadas, pero no como las experiencias, lo pasado es pasado....
Gloria Cruz
Aprendemos de los errores
Como bien tu dices Gloria, en nuestras vidas la pasamos llena de recuerdos. Muchos de ellos son positivos de grandes alegrías en nuestra vida secular. Que nos dejan huellas para siempre, de estos recuerdos tenemos que vivir y aprender de nuestras experiencias vividas. Como bien dices el refrán nadie aprende por cabeza ajena, hay que pasar por la situación.
A veces los errores que cometen otras personas a la larga hay otros que son perjudicados a largo plazo. Debemos siempre de tener en mente que debemos hacer las cosas positivas y con un buen sentido de humor, y responsabilidad para no perjudicar a otros a grandes escalas. Si hacemos las cosas mal y luego nos arrepentimos de lo sucedido en muchas ocasiones nos trae grandes sufrimientos, se derraman lagrimas que nos perjudican a largo del camino. Auque se pida disculpas ya hay un antecedente sobre esa situación.
Pero en el caso de que una persona te ofenda y te pida disculpas, debes de aceptar el perdón en todos los aspectos, olvidar para siempre lo sucedido. Tratar de ser luz en medio de las tinieblas. Todos cometemos errores todos los días pero tenemos que mejorar las situaciones que no son del agrado de los demás. La mejor terapia por experiencia propia es la iglesia de tu predilección el pastor, el sacerdote etc. Son personas de mucha paz espiritual y nos ayudan en un momento de confusión en nuestras vidas. Lo importante es aprender de éstos, enmendar los mismos y pedir perdón de corazón a quien ofendimos directa o indirectamente.
Cada día que comienza esta lleno de retos, esperanzas, oportunidades, deseos de continuar hacia adelante de nosotros depende el camino a escoger. Los errores no son fracasos sino formas de crecer, de aprender y fortalecernos. Son modelos de enseñanza, cada uno aprende a un ritmo diferente. Somos humanos “iguales” y diferentes”. Tenemos diferencias individuales o conductas diferentes porque cada ser humano es un ser “único”. Si a veces te sientes tristes no puedes perder las esperanzas debes de perseverar hasta alcanzar la meta. Debemos de ser luz en medio de la tormenta ser buenos ciudadanos y buenos profesionales.
Por: Wilma Jiménez
Gloria, en pleno siglo 21 tenemos seres humanos que no aprenden de errores del pasado y un ejemplo de esto son los políticos y la prensa. Me explico, vemos como políticos de manera descarada roban al pueblo, tienen un desfalco presupuestario y quieren que tú y yo lo paguemos. Retornamos a los tiempos de la Edad Media, cuando un rey resolvía problemas de mala administración aumentando los impuestos. Mientras ellos continúan (los legisladores) aumentándose el sueldo, utilizando buenos autos; nuevos del año y unas dietas jugosas entre otros. Las dietas de estos legisladores dan para alimentar tres familias al menos. Incluso podemos equipar dispensarios con algunos misceláneos u ofrecer mejor paga a los terapeutas de niños de educación especial. La prensa por otro lado resaltando en noticias de primera plana, todo lo negativo y no ofrecen como medio un cambio de enfoque al venderte la información para crear generar cambios positivos en la forma de pensar en muchos. Este es el buen ejemplo que damos a la juventud de hoy. Definitivamente muchas personas importantes del país se dejan seducir por el poder y no ofrecen nada bueno.
El ser humano en ese proceso de crecimiento y desarrollo va generando la capacidad de reconocer sus errores y enmendarlos. En esa medida va adquiriendo madurez. Hay errores que no tenemos que experimentarlos para saber como actuar. Así que se espera de nosotros no caer en ese error. Mencionas que el peor error es, no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy, y a la verdad que tienes razón. He vivido en carne propia esto y créeme cuando te digo que me ha costado caro. En estas ocasiones, que ha sido drástico el proceso de aprendizaje, se ha quedado tan profunda la lección en mi mente que no cometo ese error; y en adición oriento a otros no hagan lo mismo. Te puedo dar el ejemplo de uno de ellos, no decirle a un pariente que lo amas y la persona cae en estado de coma y muere, sin escucharte. Créeme que realmente cuesta. Vivimos de igual manera pensando que mañana me portaré mejor que hoy, cuando a sabiendas cometemos pecado, pero la realidad es que no sabemos cuando vamos a morir y debemos cambiar nuestra forma de ser para ganar la vida eterna…será hasta la próxima.
Aprendemos de los errores
El ser humano desde su niñez va pasando por unas etapas que dejan huellas en su vida. Desde que nacemos estamos aprendiendo destrezas que nos ayudarán a desarrollarnos físicamente, mentalmente, socialmente y emocionalmente. Nuestra propia naturaleza nos obliga a aprender , a tener curiosidad, a preguntarnos el por qué de todo lo que nos rodea y a aprender de nuestros errores. De esta manera vamos desarrollando nuestra personalidad para poder desenvolvernos en la vida.
Durante este maravilloso proceso vamos cometiendo errores, y qué bueno porque de ellos aprendemos. El ser humano a través de la historia ha cometido muchos errores, pero en la vida lo importante no es equivocarse; sino aprender de esas equivocaciones. Una sociedad de bienestar se supone que aprenda de sus errores para que no los vuelva a cometer, lamentablemente en nuestro Puerto Rico vemos cómo la sociedad ha repetido constantemente los errores del pasado, asegurando así la continuidad del deterioro de nuestro país.
Estoy totalmente consciente de que necesitamos aprender de nuestros errores, esto nos ayudará a crecer como personas y como pueblo. ¡ Hay de aquel que no aprenda de sus errores, está destinado a mantenerse en la miseria y el dolor ¡
"Aprendemos de los errores"
Saludos Gloria:
Son muchas cosas buenas que el Creador ha colocado dentro de nuestro ser, pero la más excitante de todas, a mi entender, son las emociones. Todos los días son tan diferente uno del otro. El mismo árbol tiene algo diferente todos los días, incluso nosotros.
En muchas ocasiones estamos tan alegres, sin haber recibido nada a cambio, pero nos levantamos cantando y todo se ve tan distinto. Sin embargo, mientras el día transcurre…esa alegría si tú lo permites se puede disipar en fracción de segundos. Nunca olvidaré las palabras sabias de una compañera, Sonia quien siempre me decía “Nancy, nunca permitas que nada ni nadie empañe tu día”. Aprendí que es mi actitud ante las circunstancias la que hace la diferencia. Es la forma cómo yo reaccione a las mismas.
De los errores he aprendido tanto…es menester callar y no expresar todo lo que sentimos, aunque tengamos la razón porque podemos herir quizás a otros. No podemos permitir que alguien se incomode siendo nosotros la razón de ese malestar. Si de mí depende…necesito estar en paz conmigo misma y con los demás.
Si fallé, tengo la fuerza de voluntad de pedir perdón para dejar libre mi alma y que la otra persona pueda ser feliz también. Perdonando a otros, es de la única forma que Dios me perdona.
Aceptemos nuestras debilidades y breguemos con cada una de ellas.
Por: Nancy Vélez
Aprender de errores del pasado, es todo un hecho. Todo ser humano comete errores y cada día cometemos más y más. Nos preguntamos porque no aprendemos. Como dice Felix nadie aprende de cabeza ajena. Tenemos que darnos cantazos y cometer errores para poder salir adelante.
Como es tu ejemplo con tan corta edad has vivido mucho, pero
a cantazos como tu bien lo dices.
A veces no es la edad es como tu te sientes puedes ser joven y sentirte como uno de 80 y ser un anciano, sentirte como uno de 30.
Aunque a veces cometemos los mismos errores y no aprendemos. La vida no es fácil, pero hay que saberla vivir y con las experiencias que vivimos tratar de enfrentar la vida.
Me dio mucha risa el hecho con que terminas.
Cuando te encuentras en la calle con alguien y en vez de saludar, empezamos a tratar de hacer preguntas que no nos interesan y en vez de hacer sentir bien a la persona. Lo que hacemos es meter la pata y tratamos de arreglar y la metemos más grande. Así que aprendamos de nuestros errores y tratemos de tener conciencia de ellos.
Para que en un futuro podamos decir aprendí del error que cometí en el pasado.
Ahora no me volverá a ocurrir. La vida no es fácil verdaderamente todos hemos pasado por esos errores. Pero lo importante es aprender de ellos no ignorarlos. Para que en un futuro podamos decir del error pasado aprendí, le pude dar consejos y una enseñanza a mis compañeros. Algo muy importante es reconocerlo que los cometiste y tratar de arreglarlos. No hacernos lo que nada paso y seguir adelante arrastrando todo eso. Que en un futuro lo que te traerá sea desgracia y una infelicidad.
Hola: Gloria
Aprender de los errores pasados
La autenticidad es una característica muy buena, ya que no se presta a robar ideas o a imitaciones. No hay nada mejor que ser tu mismo y permitir que te reconozcan por ser una persona confiable, respetada por los demás, esto es algo que se gana por la seguridad que se demuestre y la solidez que se tenga en los ideales o principios morales. No hay nada peor que dejarse vencer cuando te tropiezas con las barreras que se colocan en la vida debemos enfrentar todo para poder llegar a la cima y obtener los anhelos con los que soñamos; en ocasiones es necesario sacar fuerzas de donde no las hay para sobrepasar los obstáculos y lograr los objetivos o metas. Considero que podemos decirle al mundo lo que pensamos sin tener que reprimirnos porque no es lo que digamos es como lo digamos. Todos tenemos libre albedrío para decidir que queremos hacer con nuestra vida y tenemos la potestad para tomar nuestras propias decisiones. A veces las personas después que comenten los errores recapacitan y maduran en un aspecto y superan las limitaciones logrando así, ver la vida con otra expectativa y aprenden a valorar lo que tienen. Hay que estar alerta para tratar de equivocarnos menos y hacer obras grandes.
Los padres no siempre tienen la culpa de cómo son los hijos, ya que he escuchado el testimonio de algunos padres que son excelentes y sus hijos son ingratos. No todas las personas tienen el mismo corazón pero lo que es de vital importancia es establecer el respeto de padre a hijos porque a medida que se obre bien mejores tratos recibiremos. Estoy de acuerdo en que los niños no se les puede complacer en todo lo que deseen ya que estaríamos contribuyendo a que sean materialistas. Nuestro deber como futuros padres es enseñarles el valor del dinero y complacerlo únicamente cuando se lo merezcan. Como maestra podrás encontrarte con muchísimas situaciones, te aconsejo que batalles los problemas llevándoles reflexiones que calen hondo en sus corazones para por lo menos concienciarlos sobre sus actos de modo que inculcando la justicia y el sacrificio que hacen sus padres quizás ellos modifiquen sus actitudes.
¡Buen artículo!
Carmen Joan Pizarro
Publicar un comentario