“Haz bien y no mires a quién” es el pensamiento que debe prevalecer en cada uno de nosotros cuando ayudamos o servimos a otro ser humano. Sin embargo no es así, sólo pronunciamos palabras que producen más dolor, angustia y vergüenza. “Toma esa peseta y no pidas más.” “¿Por qué no te vas a trabajar?” “Estás gordo y colora’o para estar pidiendo.” “Si quieres yo te compro de comer, pero para vicios jamás.” Esto es lo que escuchamos a diario en cada esquina de nuestro pueblo: reproches, lamentos y angustia. ¿Pero quién te obliga a dar? No es necesario que le des al que te pide si no lo haces con amor y desinteresadamente. Sin pasar cuenta y esperar que Dios te recompense lo que haces. ¿Dónde está la hospitalidad, el calor humano de cada uno de nosotros los puertorriqueños? “Hoy por ti, mañana por mí.” Hoy estamos tal vez en la parte superior de esta esfera llamada Tierra, pero; ¿estarás ahí mañana?
El mundo da vueltas y en algún momento de nuestra vida podríamos estar en la parte inferior de la esfera. El simple hecho de tener la oportunidad de dar de lo que tengo, no de lo que te sobra, el servir al prójimo debe ser más que suficiente para sentirnos orgullosos de poder ayudar al necesitado. No sólo se ayuda o se sirve dando pesetas o dólares, se hace también con una buena obra, con una sonrisa, con un apoyo en el momento en que alguien lo necesita, pero con amor y desinteresadamente. El ayudar o servir al necesitado es un privilegio del cual Dios nos ha dotado para probar nuestra sensibilidad, humildad y cuánto lo amamos porque Dios está presente en cada ser humano. “Amad a Dios sobre todas las cosas y al prójimo.” Hay quienes nacen para servir y no a ser servidos. Estas personas entregan su vida, su alma al servicio de los demás, sin pensar en sus intereses, ni en su beneficio, lo hacen con amor. Jesucristo entregó su vida por nosotros y no se lamentó, ni nos hizo reproches, ni nos humilló. Vamos a tratar de ser como nuestro querido Maestro Jesús. Ayudemos a los demás en sus momentos de dolor. Ayudemos al caído a levantarse y no hagamos leña de éste. Todos en la vida tropezamos y caemos, es cuestión de tener las fuerzas necesarias para levantarnos. Seamos todos, parte de esas fuerzas y ayudemos a ese ser humano que nos tiende la mano desesperadamente para que lo levantemos. Hazlo con amor, como lo hizo Jesús, con los pecadores. Como lo hace a diario con nosotros cada vez que caemos en pecado, nos perdona, nos levanta. Nosotros no somos quienes para estar condenando a los demás. No somos los jueces porque no somos perfectos. El único perfecto es Dios y no nos humilla. Así que en el momento de dar, no des humillaciones hazlo con el corazón lleno de amor, con una palabra de aliento o de lo contrario, no des, no sirvas. Recuerda que servir es un privilegio y esto no debe ser motivo de soberbia, ni de burlas. Sirve y da con humildad y ganarás a cambio sentirte grande, útil, lleno de paz y tranquilidad. Sintiendo el orgullo de haber sido escogido de entre muchas personas para servir con amor. Sigue el ejemplo de María Teresa de Calcuta, de nuestra Sor Isolina Ferré y muchos otros puertorriqueños que sirvieron a su pueblo sin esperar recompensas materiales. Sólo le interesaba verlos ponerse de pie. Espero que Dios Todopoderoso te colme de bendiciones y te ayude a ser un mejor ser humano. Recuerda no pases cuenta cuando te decidas a servir a los demás, servir es un privilegio. Dale Gracias a Dios que en este momento te toco a ti dar, veremos mañana qué pasará.
Para todos los que se encuentran en esta encrucijada va para ti el siguiente consejo. Sé que la vida a veces te hace sufrir, que no sabes que hacer y depende de ti, pero no te desesperes, confía y ten fe, todo pasará porque el Divino poder de Jesús te sanará, te levantará, te ayudará, te dará las fuerzas para poder triunfar. Al final del camino una luz encontrarás para que alumbres tu vida por toda la eternidad. No te desanimes, levántate y sigue que para el valiente no hay imposibles. Sólo necesitas tener los deseos de seguir triunfante en este sendero. Senderos que a veces se tornan difíciles para el diario caminar, pero con valor y empeño lo podemos dominar. Reflexionemos ante la siguiente cita: “Un fantasma recorre a mi querido Puerto Rico, el fantasma de preocuparnos u ocuparnos del ser que tenemos al lado. Te invito hacer la diferencia.”
El mundo da vueltas y en algún momento de nuestra vida podríamos estar en la parte inferior de la esfera. El simple hecho de tener la oportunidad de dar de lo que tengo, no de lo que te sobra, el servir al prójimo debe ser más que suficiente para sentirnos orgullosos de poder ayudar al necesitado. No sólo se ayuda o se sirve dando pesetas o dólares, se hace también con una buena obra, con una sonrisa, con un apoyo en el momento en que alguien lo necesita, pero con amor y desinteresadamente. El ayudar o servir al necesitado es un privilegio del cual Dios nos ha dotado para probar nuestra sensibilidad, humildad y cuánto lo amamos porque Dios está presente en cada ser humano. “Amad a Dios sobre todas las cosas y al prójimo.” Hay quienes nacen para servir y no a ser servidos. Estas personas entregan su vida, su alma al servicio de los demás, sin pensar en sus intereses, ni en su beneficio, lo hacen con amor. Jesucristo entregó su vida por nosotros y no se lamentó, ni nos hizo reproches, ni nos humilló. Vamos a tratar de ser como nuestro querido Maestro Jesús. Ayudemos a los demás en sus momentos de dolor. Ayudemos al caído a levantarse y no hagamos leña de éste. Todos en la vida tropezamos y caemos, es cuestión de tener las fuerzas necesarias para levantarnos. Seamos todos, parte de esas fuerzas y ayudemos a ese ser humano que nos tiende la mano desesperadamente para que lo levantemos. Hazlo con amor, como lo hizo Jesús, con los pecadores. Como lo hace a diario con nosotros cada vez que caemos en pecado, nos perdona, nos levanta. Nosotros no somos quienes para estar condenando a los demás. No somos los jueces porque no somos perfectos. El único perfecto es Dios y no nos humilla. Así que en el momento de dar, no des humillaciones hazlo con el corazón lleno de amor, con una palabra de aliento o de lo contrario, no des, no sirvas. Recuerda que servir es un privilegio y esto no debe ser motivo de soberbia, ni de burlas. Sirve y da con humildad y ganarás a cambio sentirte grande, útil, lleno de paz y tranquilidad. Sintiendo el orgullo de haber sido escogido de entre muchas personas para servir con amor. Sigue el ejemplo de María Teresa de Calcuta, de nuestra Sor Isolina Ferré y muchos otros puertorriqueños que sirvieron a su pueblo sin esperar recompensas materiales. Sólo le interesaba verlos ponerse de pie. Espero que Dios Todopoderoso te colme de bendiciones y te ayude a ser un mejor ser humano. Recuerda no pases cuenta cuando te decidas a servir a los demás, servir es un privilegio. Dale Gracias a Dios que en este momento te toco a ti dar, veremos mañana qué pasará.
Para todos los que se encuentran en esta encrucijada va para ti el siguiente consejo. Sé que la vida a veces te hace sufrir, que no sabes que hacer y depende de ti, pero no te desesperes, confía y ten fe, todo pasará porque el Divino poder de Jesús te sanará, te levantará, te ayudará, te dará las fuerzas para poder triunfar. Al final del camino una luz encontrarás para que alumbres tu vida por toda la eternidad. No te desanimes, levántate y sigue que para el valiente no hay imposibles. Sólo necesitas tener los deseos de seguir triunfante en este sendero. Senderos que a veces se tornan difíciles para el diario caminar, pero con valor y empeño lo podemos dominar. Reflexionemos ante la siguiente cita: “Un fantasma recorre a mi querido Puerto Rico, el fantasma de preocuparnos u ocuparnos del ser que tenemos al lado. Te invito hacer la diferencia.”
12 comentarios:
Gloria, estoy muy de acuerdo contigo, pero para reconocer lo que realmente es dar, hay que pasar por un proceso en el que hacemos sintonía con Dios. Como muy bien dices dar es un privilegio. No todo el mundo da como realmente Jesús nos enseñó, a tal punto que siendo Dios dio su vida por nosotros, para redimirnos del pecado. Ves a las personas en las calles pidiendo para un hijo o un familiar enfermo, y las demás no se inmutan. Dice un dicho: “la vida da vueltas” y es muy cierto, hoy tenemos, pero mañana no sabemos si los que estemos en esa luz pidiendo, o vendiendo chocolates para sacar fondos, seamos nosotros. Hoy tenemos el privilegio de dar, pues vamos a hacerlo con amor en nuestro corazón. Si lo quiere para drogas, ron o por pasarse de listo y no trabajar; deja que sea Dios en su infinita misericordia quien juzgue esa parte.
Dios prueba nuestra sensibilidad a cada instante incluso con un animal hambriento, Dios los puso ahí para recrearnos en ellos, por tal razón somos responsables por ellos y debemos darle de comer. Si vamos a dar algún servicio a nuestro prójimo para que el mismo agrade al Señor debe ser un gesto genuino y sincero de nuestra parte, ya que de lo contrario de nada nos va a servir. Servir a los demás lo lograremos en la medida que crezcamos espiritualmente. Si hacemos un favor debemos procurar que nadie se entere de lo que hemos hecho, para así acumular tesoros en el cielo, de lo contrario no vamos a agradar a Dios.
Hay personas que no saben dar y otras que no saben agradecer. Lo triste es darle cosas a un pobre y que tenga la arrogancia de no dar las gracias. Sí porque hay pobres orgullosos que no aceptan su modo de vida con limitaciones económicas, pero tampoco hacen nada para cambiarla, pues es una posición ya cómoda para ellos. El que no es agradecido está mal y el que espera se lo agradezcan también está mal. No esperes el agradecimiento por parte del que te ayuda, Dios en lo secreto lo hará por esa persona, así qué mejor que él. Servir con amor nos acerca a Dios.
Gloria, si la mayoría de las personas reflexionaran ante la cita que escribiste, la convivencia en Puerto Rico sería diferente. Lamentablemente la sociedad del Puerto Rico de hoy está contaminada por la envidia y la soberbia. Las personas viven una vida apresurada, no se detienen a ver al necesitado. Viven enfocados en su yo interno, por lo que fomentan el egoísmo. Decía un sabio que debemos mirar atrás de nuestras espaldas y veremos personas más necesitadas recoger las migajas que dejamos. Lo que nos lleva a comprender que no somos los únicos que tenemos problemas, existe personas que necesitan nuestra ayuda. Debemos olvidar nuestras circunstancias y ayudar al prójimo.
El privilegio de servir es tener la oportunidad de hacer el bien a nuestros semejante sin importar quien sea y que me pueda dar a cambio. Los seres humanos en su mayoría antes de hacer un favor analizan si les conviene la recompensa que recibirán a cambio. Lo que significa que no ayudaron desinteresadamente, por lo que realmente no hicieron un favor y no creo en la cita; “Favor con favor se paga”.
Las enseñanzas de Jesús son claras y sus mandamientos son las leyes divinas para guiarnos por los caminos del bien. Camino que es evidente muy pocas personas recorren, ya que no siguen sus mandamientos. La enseñanza comienza en el hogar y lo que los hijos no ven en sus padres muy pocos lo aprenden luego. Los valores son la base para responder al enunciado el privilegio de servir. Los niños y jóvenes de nuestro Puerto Rico habitan en una sociedad enferma, es tiempo de rescatarlos, como educadores es nuestro deber hacer la diferencia e integrar los valores en el salón de clases. Valores que le conduzcan al servicio de la humanidad.
Un ser humano que ayuda al necesitado, sentirá la recompensa más gran que le pueda dar la vida, la satisfacción. Un individuo satisfecho con sus acciones es un ser humano feliz. La felicidad es el estado que indica que un individuo es virtuoso, por tanto tiene la virtud de amar y ayudar al prójimo. Necesitamos aprender que servir no es ofrecer dinero exclusivamente. El mayor servicio está en realizar una acción que otro no puede hacer y que conduzca a subsanar la necesidad. Simplemente con recoger algo del piso que se le cayó a una persona discapacitada y entregárselo es servir al prójimo y nos llena se satisfacción.
Para conocer lo que es el privilegio de servir nos tenemos que preguntar lo siguiente: ¿Qué significa egoísmo? Egoísmo no significa preocuparse más del bien de uno mismo que del bien de los demás. O buscar nuestro propio bien sin interesarnos por el bien los demás. ¿Porque cuál es nuestro verdadero bien, y cuál es el bien de los demás? De acuerdo con los sabios el verdadero bien es conocer la Verdad. Es conocerse a sí mismo, amar a Dios y salir de este mundo de ilusión y de engaño. El bien de los demás es que ellos también puedan saber esto. En otras palabras si yo busco 'mi bien personal,'y si en realidad es algo bueno, si en realidad es un bien, lo será para todos los demás también. Así son las cosas en la creación del Señor. Es decir, si busco mi bien, ese bien también será una bendición para los demás. Como mi bien es ser una persona pura y santa, eso por supuesto es también bueno para los demás. De lo dicho podemos entender que desear nuestro bien no es algo malo y por lo tanto no es egoísmo, porque nuestro bien es bueno para nosotros mismos y para los demás. Lo que debemos tener muy claro es el concepto de bien. Debemos saber a ciencia cierta qué es lo bueno para nosotros y esto es Dios y la Verdad. Egoísmo es cuando lo que yo quiero para mí es algo que es malo para mí y por lo tanto también es malo para los demás. En otras palabras una persona egoísta es aquella que quiere algo malo para sí misma y algo malo para los demás.
Si yo sólo quiero pasarlo bien, estar tranquilo, ganar mi dinero, viajar, aprender, tener cultura, etc. Esas son cosas materiales que uno hace para su propio disfrute pero que no están en relación con el bien universal. Un drogadicto puede pensar que conseguir su droga es hacerse un bien, y un tonto puede pensar que si le doy dinero para su droga yo soy muy bueno. Este es un ejemplo burdo, pero se puede cambiar la palabra droga por cualquier otra. La gente sólo quiere pasarlo bien sin preocuparse por Dios y por ello se vuelven egoístas.
Por: Félix Morales
Como seres humanos queremos lo mejor para nosotros, queremos sobresalir de los demás y tener todo para nosotros. Durante este viaje egoísta, muchas veces pisoteamos a mucha gente y nos convertimos en mercenarios de una profesión por querer obtener dinero; un dinero que nos dará una alegría y satisfacción momentánea y vacía en vez de buscar realizar el bien a los más necesitados.
Sin embargo no todos los humanos son así, muchos hombres y mujeres han logrado experimentar la verdadera razón de ser del ser humano; servir y amar al prójimo tal y como es pues no estamos solos en este mundo. En este mundo somos una sociedad que se necesita del otro para poder vivir a plenitud.
Algunos ejemplos de personas que han sabido vivir la grata experiencia de servir y amar a los demás han sido Madre Teresa de Calcuta, Sor Isolina Ferré y Papa Juan Pablo II. En todas las profesiones se debe experimentar el servicio de una manera justa y sincera. Un maestro, por ejemplo, sentirá la satisfacción de hacer bien su trabajo cuando ve la sonrisa de su estudiante cuando logró realizar algo que consideraba difícil. Un bombero tendrá la satisfacción de servir cuando ayuda a rescatar a alguien de un momento difícil, un médico cuando logra sanar una vida, un científico cuando descubre algo que ayudará a la sociedad, un empresario cuando logre generar empleos o soluciones a los problemas de sus subalternos y sobre todo cuando un simple ciudadano ayuda a alguien desconocido y escucha un “gracias”. Al escuchar esas siete letras juntas es que el ser humano sentirá una alegría eterna y llena.
Cuando se ayuda de corazón sin pedir nada a cambio, nunca se pierde el tiempo y la alegría se vuelve duradera y llena, porque sabes que hiciste el bien por un Bien mayor. Entonces es aquí donde el humano satisface su esencia de bondad y fraternidad.
Por tanto cuando se vaya por el camino siempre hay que hacer el bien y nunca mirar a quien ayudamos, nunca sabemos cuando se nos retribuya el favor. Además nunca se sabe cuando llegará la hora en que Jesús nos pregunte ¿qué hiciste por mí?
Gloria,
El privilegio de servir
“Haz bien y no mires a quien” este mensaje es bien bonito, pero es como tu dices, en la mayoría de nuestros casos no se lleva a la realizad. Observamos en nuestras carreteras, la angustia, que viven las personas en la calle se les nota en su rostro. Nos sentimos muy tristes cuando en la calle esas son las expresiones que se usan por ejemplo, tú no pidas mas, vete a trabajar, no ves lo gordo que este etc. Ya no hay ni existe casi la hospitalidad, el afecto del ser humano.
El mundo en que vivimos hoy día estamos arriba, pero de repente la vida nos puede dar sorpresa. Aprendemos cada día más de las situaciones que le pasan a otros compañeros en nuestras vidas. Debemos de siempre dar de lo que Dios nos da en abundancia no lo que nos sobra, el servir al prójimo debe ser más que suficiente para sentirnos orgullosos de poder ayudar al necesitado. Tenemos que aprender a dar con mucho amor, en especial aquellas personas que están pasando por alguna situación difícil en sus vidas. Las madres solas con hijos pequeños, ancianos abandonados por sus hijos. Jóvenes en el mundo de las drogas que creen que esa es su escapatoria en la vida y al contrario es su perdición para toda la vida.
Al menos que Dios en su gran misericordia les de una oportunidad para cambiar sus vidas y demostrar un verdadero arrepentimiento en sus vidas. Muchos jóvenes cambian y luego dan testimonio de lo que fueron sus vidas en un momento dado de sus vidas. Debemos de perdonar a esas personas que nos ofenden y olvidar de todo corazón. Dar fruto de un verdadero arrepentimiento en nuestras vidas. Dios es el único ser perfecto y no nos permite fracasar y ser humillado. El es paz, amor, sabiduría, es lo mas perfecto en la vida es real en nuestros corazones cada día mas. En esta semana de reflexión que se acerca debemos de hacer un poco de caridad para aquellas personas que no tienen nada, ni siquiera un poco de paz, amor, una pequeña cena entre la familia. A veces no tenemos que ir lejos en la familia suceden estas cosas. Es una manera de dar gracias a Dios y ayudar a los demás.
¡Buenas noches!
Wilma Jiménez
El privilegio de servir de servir
Conozco una persona que toda su vida la ha dedicado al servicio. Fue enfermera de profesión y de vocación. Ayudaba al enfermo con o sin paga. Es una mujer luchadora, trabajadora y amante de Dios. Una mujer llena de principios y con una fortaleza inquebrantable. Crió ocho hijos como una gallina cría a sus pollitos con todo el amor y toda la protección del mundo, pero también con firmeza y rectitud.
Es una servidora incondicional. Actualmente le sirve a los niños de la comunidad ofreciéndoles catequesis, es abuelita tutora en la escuela de la comunidad Playita de Salinas, le sirve con amor y desinterés a la iglesia Católica y visita a los enfermos en los hogares y en los hospitales, dejando muchas veces a un lado sus propias preocupaciones para atender las necesidades de los que le rodean. Verdaderamente para esta persona el servir es un privilegio y no una obligación.
La he visto levantándose sin poder a las cinco de la mañana, a su avanzada edad; porque tiene que ir a cuidar a un enfermo de su comunidad que está sólo, la he visto buscando un carro; porque ella no guía, para que la lleven a visitar a un paciente en el hospital, la he visto buscando a un sacerdote para que bautice a un moribundo, la he visto buscando ropa y comida para alguien necesitado, la he escuchado pidiendo oración por el mundo entero. Estoy completamente segura que vino a este mundo a servir con total desinterés. Se ha dado por completo a Dios y a sus enseñanzas.
Definitivamente para Mami el servir es un placer.
Saludos Gloria:
Ese pensamiento con el cual comenzaste tu ensayo, resume el verdadero valor del privilegio de servir. Es que cuando servimos a alguien sentimos una enorme satisfacción dentro de nuestro ser que nos hace sentir muy bien con nosotros mismos. Los ejemplos que presentas sobre nuestras acciones ante algunas personas que solicitan nuestra ayuda son bien acertados. Los seres humanos somos tan complejos que a veces yo me pregunto ¿Quién nos entiende? Dios nos creó a su imagen y semejanza, sin embargo, a veces deseamos tanto que desear a esa imagen y semejanza que nos convertimos en ogros. Hay personas que se dan golpes de pecho por su conducta y entrega a las cosas de Dios, no obstante, cuando se encuentran en situaciones de personas las cuales necesitan de sus servicios, viran la cara y siguen adelante. El otro día escuché la noticia de un deambulante que fue al Centro médico a solicitar servicios para una condición que tenía y se los negaron. Esto es un ejemplo de la desigualdad social que vivimos en Puerto Rico, atendemos a quien queremos y no necesariamente a quien necesita de nuestros servicios. En el campo laboral habemos personas que nos pagan por nuestros servicios, sin embargo el servicio que ofrecemos no es el de mejor calidad. Muchas veces vemos la enfermera brindando un servicio pobre a sus pacientes y a veces hasta los tratan mal, algunos maestros en las escuelas no cumplen a cabalidad su responsabilidad con los estudiantes, el policía muchas veces es grosero con el ciudadano y así por el estilo existen otros más, que aunque nos pagan no brindamos el mejor servicio. Por otro lado el verdadero servicio es aquel que ofrecemos sin esperar nada a cambio. No somos seres perfectos, pero esforzarnos por tratar de brindar siempre la ayuda a la gente que lo necesite. Es como tú dices, nunca sabemos cuándo vamos a necesitar la ayuda de los demás. La gente que sirve a los demás es gente más alegre, dinámica, proactiva, positiva, y es admirada por otros. Vamos a seguir el ejemplo de Jesús, quien vino a la tierra a servir a su pueblo, solo así sentiremos el privilegio de servir. Termino mi comentario con tu pensamiento al comenzar el ensayo, “vamos a hacer el bien sin mirar a quien”
Gloria
La actitud de servicio va siempre ligada a una actitud positiva, por ello es que las personas con actitud de servicio a los demás, son personas alegres, optimistas, que esperan siempre lo mejor de la vida. el privilegio de servir indica que nosotros debemos de dar sin recibir nada a cambio, nosotros debemos de tratar de ayudar a las personas en cualquier momento de sus vidas. Debemos de ser personas con actitud de servicio proactiva, es decir, ser responsables de sus propias vidas, tener el control de sus vidas a pesar de las circunstancias. No vivir “echándole la culpa a los demás de lo que les sucede”.
Estas personas han desarrollado la habilidad de tener libertad interior para elegir la respuesta a los estímulos externos. Se puede reaccionar en forma positiva o negativa; las personas proactivas eligen reaccionar en forma constructiva, no se dejan influenciar negativamente del ambiente. Son aquellas personas que deciden hacer lo que hay que hacer, a pesar de las circunstancias.
Por último, el servicio a los demás también es un signo de madurez! Las personas con actitud de servicio comprenden todos los beneficios que obtienen al comportarse de esta manera con las demás personas y descubren que es una filosofía, un estilo de vida, el cual es un privilegio alcanzar.
Debemos tener siempre una actitud de servicio es la manera más adecuada de disfrutar la vida! De no tener estrés, de encontrarle sentido a nuestra vida. Reconocer en cada ser humano una persona valiosa, de quien se puede aprender y a quien se le puede colaborar. Es desarrollar empatía con las demás personas, por humildes que ellas sean. Es decir, mostrar interés por lo que le sucede a la otra persona. Es la capacidad de entender por qué otra persona se siente de tal o cuál manera. Es incluir en nuestra vida, el hábito de procurar primero comprender a la otra persona antes de ser comprendido usted.
Cuando uno desarrolla una actitud de servicio a los demás, uno realiza el siguiente proceso: Intercambia Servicio por Poder, Entregamos Servicio y las personas le devuelven Poder!! Poder que se manifiesta en una clara influencia sobre dichas personas, que hace que usted se convierta en Líder, que quieran estar con usted, que lo consulten; usted se vuelve importante para ellos y adquiere una personalidad magnética, una personalidad atractiva para las demás personas.
Los Líderes positivos han comprendido muy bien este proceso y es por ello que son ejemplo de Servicio a sus dirigidos. Han entendido que entre más alto se encuentren en la escala del conocimiento, en la escala del crecimiento personal y en la escala de las posesiones físicas y el dinero, más sencillos deben ser, más cerca deben estar de la gente que los siguen y lo han colocado en ese pedestal. Todo lo contrario del jefe que se le obedece por el cargo que desempeña, más no por sus cualidades ni mucho menos porque se lo haya ganado.
Existen personas que creen en forma equivocada que servir es degradarse…. Nada más alejado de la realidad. Solo en las mentes prepotentes y arrogantes el servicio a los demás es visto como una acción de servilismo. Tuve un jefe que decia que no podía ser buena gente pues creia que perdia el control; nunca entendió el gran secreto de cambiar Servicio por Poder es crear seguridad en el que la busca.
Me da mucha pena la gente que está en las calles pidiendo día…tras día. Pienso que una peseta no me hará más rica ni millonaria. Sin embargo, muchas personas me critican por el sencillo hecho de ayudarles porque dicen que eso es para mantener sus vicios. No me gusta cerrar mi corazón ante la necesidad de cualquier persona que me encuentre en la calle o donde sea.
Me pregunto ¿qué hubiera hecho Jesús al encontrarse con ellos en dicha condición? Es lo que me mueve a hacer lo que hago. No me interesan las censuras de parte de personas que se han insensibilizado ante la necesidad de los demás. Siempre me gusta ser yo misma y que nadie cambie mi forma de proceder si mis pies pisan las pisadas del Maestro.
Es maravilloso seguir su ejemplo. Recuerdo, la mujer que echó lo último que tenía mientras los demás dieron u ofrendaron de lo que les sobró. Jesús les dijo que aquella mujer dio más que todos los demás. No fue la cantidad, sino la disposición en el dar. El dar de corazón y sin presumir de lo que hacemos. No para ser elogiados por los demás. Hay personas que dan por sobresalir y para que piensen lo mucho que cooperan o dan. De hecho, ya tienen su recompensa.
Tenemos que ser agradecidos, ellos no tienen un techo ni una almohada para recostar su cabeza. No tienen quién los espere, viven solos y despojados de toda buena suerte, si es que podemos razonar adecuadamente al respecto.
No tengo corazón para pasar de largo cuando sus manos se abren pidiendo…deténte a mirar sus ojos, su rostro, sus vestidos. ¿Cómo están los tuyos? Es neesario pedirle a Dios que nos ablande el corazón de piedra, si ese fuera tu caso porque Jesús…sí les hubiera ayudado, y tú por qué no les ayuda? Dios desde los cielos te sonreirá y se sentirá orgulloso de ti. Dios te colme de sus ricas y abundantes bendiciones.
Por: Nancy Vélez
El privilegio de servir
Una persona, por razón de su forma de ser, educación, espíritu de fe, etc., puede estar como en una predisposición a ser de una forma determinada. Y de modo contrario puede estar abocada a un tipo de vida opuesta al orden, al respeto a los demás, etc. Pero lo que al fin resultará definitivo serán las decisiones que en su vida vaya tomando frente a las exigencias naturales del convivir con los otros.
Estas decisiones, no pocas veces irresponsables por irreflexivas, van formando en la persona el talante que se manifestará en la relación con los demás. Intervengan todos los factores que se quiera en la formación esencial y existencial de la persona, ésta siempre tiene en su decisión final la posibilidad de ser y actuar de una forma o de otra.
Sea como sea una vida con toda su historia, siempre habrá en su devenir de los días y de los meses momentos en los que le abren fuertes e intensos interrogantes sobre sí, sobre sus actitudes y comportamientos, a los que algún tipo de repuesta dará.
Las personas serviciales que tienen unas cualidades o virtudes francamente interesantes: gente abierta, generosa, alegre, con lo que se puede pensar que ante una situación carente de todas estas cualidades no es posible servir a los demás, por tanto, a seguir la vida sin complicársela para nada.
No. Se ha dicho mucho que la persona nace como ser humano pero se hace como tal persona, mujer u hombre concreto. Lo que quiere decir que el hecho de que un tipo de personas sea notablemente menor al común no tiene otros responsables más que las propias personas, que por encima de caracteres, condiciones de vida y condicionantes de todo tipo, van decidiendo qué camino tomar y qué clase de vida quieren vivir.
Hola: Gloria
EL PRIVILEGIO DE SERVIR
Quiero que sepas que este tema en especifico es muy típico en nuestro diario vivir, ya que estoy de acuerdo contigo en que existe mucha gente que no les da placer servir sino que están únicamente pendientes a la remuneración monetaria que recibirán más adelante. Hoy todo es dinero y son pocos los que prefieren dar sin recibir nada a cambio. Se puede hacer la actividad más grande del mundo con el mismo propósito y siempre nos vamos a topar con alguien que este buscando beneficiarse de otros. Esto más bien es un problema de actitud, y mala disciplina. Hay muchos profesionales que comenzaron sin nada pero una vez que obtienen el éxito se les suben los humos y se convierten en persona arrogantes y desperdician el verdadero significado del placer.
La vida a cambiado y por desgracia para perjudicarnos y sino ponemos de nuestra parte podemos arrastrarnos aún teniendo una profesión y devengando un buen sueldo. La gente se hizo para ser amada pero lamentablemente contribuimos en hacerles daño a los demás. Yo pienso que el dinero es importante pero jamás te puede dar una felicidad total, como tu bien escribes el dinero y los placeres de la vida son pasajeros. El mensaje de Jesús fue claro. Jesucristo dentro de todas sus enseñanzas nos demostró la gran satisfacción de ayudarnos y servir en vez de recibir y que mejor ejemplo que el sacrificio que hizo muriendo en la cruz del calvario por ti y por mí.
El lo dio todo por amor a nosotros y aún así somos injustos y tenemos tantas características negativas. Todos los seres humanos necesitamos amor constantemente porque el amor es como las flores que se mueren y para que esto no suceda hay que echarles mucha agua. Así se mantendrá viva. Según seamos nosotros demostrando amor así serán con nosotros. Todos somos diferentes pero juntos podemos hacer un complemento tremendo. Podríamos hacer la mejor creación del mundo es solo cuestión de poner de nuestro empeño y trabajar para un mismo fin. Debemos aceptarnos unos a los otros y amarnos por lo que somos, así podremos hacer un mundo diferente y alcanzaremos el deleite del placer de servir. Es importante recordar que “el ayer es historia; el mañana es un misterio, hoy es un regalo”. Demos gracias a Dios por su misericordia infinita y por permitirnos la oportunidad y el placer de servir a los necesitados.
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