sábado, 21 de abril de 2007

Autoestima

Autoestima

Suma de la confianza y el respeto por uno. Es un proceso de mirar hacia dentro de nosotros para saber quienes somos, hacia donde vamos y que queremos de nuestra vida y para la vida. Es estar satisfecho con lo que hago y a quien sirvo. Servir con ganas y con orgullo de hacerlo. Amar la vida y todo lo que provenga de ella. Saber y entender que soy único, irreemplazable e importante. Que el mundo necesita de mi presencia y de todo lo que proviene de mí. Recordando que la sociedad y todo lo que se mueve en el Universo es obra del Creador hecho para el uso de los seres humanos. "La historia no se lograría si falta mi presencia como ser humano". Por lo tanto soy necesario, soy importante, hago falta. Uno de los mandamientos es Amar a Dios y al prójimo como a ti mismo. Quien no se ama no puede amar a los demás. Dios nos da la oportunidad de nacer, crecer y vivir pero hay que saber disfrutar todo lo que tenemos. "Dios dice ayúdate, que yo te ayudaré". Hay que hacer las cosas en conjunto. Dios solo no puede, si tu no quieres abrir las puertas de tu corazón. En la vida todo es cuestión de yo querer, dar el primer paso lo demás viene por añadidura. Es importante cuidarnos, mimarnos y complacer nuestros deseos o caprichos. Si tu no te entiendes, ni te valoras, quien lo va a hacer. Hay que sentirse importante, pero es necesario conocerse a sí mismo. Estar consciente de mis fortalezas, talentos y habilidades. Todos tenemos nuestros talentos o habilidades y no las reconocemos porque nunca se han puesto a evaluarse a mirarse dentro de sí e ir conociéndose. Tal vez por falta de tiempo o por miedo a descubrirse y saber que estoy haciendo con mi vida. Muchas veces conocemos al vecino, al amigo, al hermano, al hijo, padre, madre, esposo (a) o familiar. Pero no se nada de mí. No se que quiero, que me gusta, que me molesta, que estoy haciendo, porque lo hago. En que momento del día lo dedicas a mirarte por dentro, a entenderte, mimarte. Para ser feliz hay que amarse, quererse, respetarse, solo así conseguirás que los demás te traten del modo que quieras y te respeten. Tenemos que estar consciente de la responsabilidad que tenemos con nuestra vida, con lo que hacemos, hacia donde nos dirigimos, lo que queremos lograr para sentirnos unos seres plenos en todo el sentido de la palabra. Si encontramos la razón de mi existencia en esta Tierra aprenderé a valorarme y a dar a los demás lo mejor de mí. No importa los errores o los fracasos que haya tenido estaré segura que superaré los mismos y puedo confiar en mi capacidad y volver a levantarme. No habrá culpables en mi vida, sino medio por los cuales he aprendido a salir adelante. Solo así podré hacer feliz a los demás y yo seré completamente feliz. Tenemos que fortalecer nuestra autoestima para conseguir un equilibrio en la vida que llevamos. Muchos de los problemas que nos surgen en la vida es porque tenemos una autoestima pobre o baja. En algún momento de nuestra vida no las destruyeron o no tuvimos el valor de medicarle con buenos pensamientos, con deseos de vivir, de disfrutar la vida que Dios nos prestó por un tiempo. No solo nos hacemos daño nosotros al tener una autoestima pobre sino que afectamos a todos los que nos rodean, aquellos a quienes queremos. Se afecta nuestro trabajo y donde quiera que vamos. Pero sobretodo a nosotros mismos. Nacimos para disfrutar la vida de una forma positiva, vamos a amarnos. Comencemos a auto realizarnos. Vamos a hacer un recorrido por nuestro interior y sigamos estos pasos: mírate por dentro, conoceté (quien eres, que quieres, por qué), acéptate como eres (cada ser es único), respétate tal como eres con "fortalezas" y "debilidades". Cuando poseemos una autoestima saludable somos capaces de alcanzar la estrella más lejana del Universo porque no existen "peros". Podemos trabajar con deseos y orgullosos de poder mantener la frente en alto porque hemos cumplido con lo que nos proponíamos y con nuestros deberes y responsabilidades. Podemos transmitir a nuestros estudiantes esa alegría de vivir y luchar por lo que anhelamos. Todos los sueños podemos hacerlos realidad. La salud física cambia porque estoy pendiente de mí,

8 comentarios:

Félix Morales dijo...

La autoestima y la comunicación están muy relacionadas, porque según como se diga algo, el efecto será positivo o negativo, de aprendizaje o de resentimiento, que se transmite desde la infancia hacia el futuro. Por esta razón, se entiende que los padres y madres que dañan la autoestima de sus hijos no siempre lo hacen intencionalmente, ya que ellos fueron educados del mismo modo. Cuando los padres quieren que sus hijos reaccionen como ellos desean, suelen comportarse de maneras particulares. Estas maneras pueden ser: Lo primero que hay que entender es que no podemos hacernos cargo toda la vida de los problemas que amargaron o hicieron de nuestros padres y madres personas mártires o dictadoras. Basta con empezar a investigar de que manera nos afectaron esas actitudes, para comenzar a liberarnos de sus efectos y no repetir nada de esto con los propios hijos e hijas, con nuestros alumnos, con cualquiera de nuestros chicos o chicas que puedan estar a nuestro cuidado. La sociedad cumple una función muy importante para la persona, ya que a partir de la cultura de esta, la familia adopta diferentes pautas o formas de vida que son transmitidos a sus miembros y determinan o ayudan a formar la personalidad de cada uno, teniendo a esta como modelo social. Las personas que tienen poca confianza de su capacidad dentro de la sociedad, tienden a buscar roles sometidos y evitan las situaciones que requieren asumir responsabilidades.
En nuestra sociedad el nivel de autoestima de una persona esta en cierta medida, ligado a lo que hace para ganarse la vida. Por ejemplo: un hombre puede alcanzar una posición social elevada y tener, no obstante una baja autoestima. Puede tener conciencia de la importancia que tiene, pero aun así considerarse a sí mismo, un ser humano despreciable, indigno de respeto y del afecto de los demás. Puede experimentar sentimientos crónicos de inferioridad porque no es bien parecido, puede sentir que es físicamente débil o un cobarde, o puede considerarse condenado a causa de su identidad étnica.

Por Felix Morales

Andrés Rodríguez dijo...

Saludos Gloria:
Todos hemos oído la palabra autoestima en alguna ocasión y muchas veces la hemos utilizado para explicar lo que nos ocurre y lo que les sucede a los demás. Pero, ¿qué es exactamente eso de la autoestima?, ¿Es un rasgo estable de la personalidad o se puede modificar? La autoestima es el valor que le damos a la imagen que tenemos de nosotros mismos. En otras palabras: es el cariño que nos tenemos por ser como somos. Quererse tal y como uno es, nos da tanta tranquilidad que nos sentimos más seguros para iniciar cambios, enfrentarnos a dificultades, relacionarnos con los demás. Incluso las personas que viven circunstancias muy difíciles pueden tener un buen nivel de autoestima. ¿Por qué? Porque la autoestima es una percepción, es decir, es algo subjetivo. Si cuando me van mal las cosas pienso que soy un inútil y que no valgo para nada, no estoy haciendo que las cosas sean diferentes. Tan sólo consigo hacerme daño, alimentar la desesperanza y la desilusión. Una autoestima positiva no es una distorsión de lo que soy. Para tener una autoestima positiva no es necesario que seamos 'perfectos' (nadie lo es). Cada uno de nosotros es consciente de sus cualidades y defectos y quererse, tener una buena autoestima, implica aceptarse con todas esas cosas. Las personas con autoestima alta tienden a ser más independientes, seguras de sus capacidades e ideas y persistentes en el logro de sus objetivos. Además suelen tener una mayor capacidad y resistencia para resolver las dificultades, unido con un interés constante ante nuevas metas que impliquen un mayor desarrollo personal y profesional. Por el contrario, cuando nuestra autoestima es negativa, nuestra mente nos está jugando una mala pasada, ya que se centra en aquellos defectos personales y deja de lado todo lo bueno que somos y podemos llegar a ser. Un nivel bajo de autoestima iría unido a una mayor dependencia o sumisión ante los demás y miedo o indefensión ante la incertidumbre. Lleva a la persona a desistir antes en sus intentos de superación, desembocando más fácilmente en sentimientos de frustración. Por otro lado, cuanto más confíes en tu capacidad para hacer frente a las distintas situaciones, más probable es que puedas superarlas y conseguir lo que deseas.

yolanda dijo...

Saludos, Gloria.
La autoestima dentro de sus parámetros normales, es considerada normal. Ahora, hay quienes tienen los niveles muy bajos y quienes por el contrario están tan elevados en apreciarse a si mismos, que ya no saben lo que es pisar tierra. Estos últimos caen en el pecado de la soberbia y carecen de humildad. Aparte que nadie los quiere, pues caen bomba. Siempre los extremos son malos.

Los que tienen la autoestima baja acarrean problemas serios a la humanidad. Ahí tienes a los viciosos, violadores, maltratantes, asesinos y hasta los pillos. También los hay pacíficos, pero viven frustrados, pendientes de lo que no son y no aportan nada fructífero a la sociedad en que viven. No podemos ir por la vida todo el tiempo sintiéndonos insatisfechos, al contrario, es obligación nuestra ir conociendo nuestras posibilidades, los dones que poseemos. Tus dones no son iguales a los de los demás, pues a ser diferentes nos complementamos. Es tu responsabilidad, conocer cual es tu parte en la vida. En la medida que aceptes a Dios en tu vida, El te irá revelando cuales son, y de qué manera serán fructíferos.

Como muy bien dices, el ser humano debe tener respeto a si mismo. Esas personas con deseos desenfrenados, y que para satisfacerlos se llevan al que sea de frente. Otros abusan de su cuerpo permitiendo que los demás lo utilicen a su antojo, y considero que esto es no saber respetarse. El valor que tenemos es sumamente importante en el desarrollo emocional de la persona. Aquí caemos otra vez con la teoría de la personalidad de Maslow, con su teoría de la personalidad, el que no satisface unas necesidades básicas, su autoestima es pobre. Aunque aquí tenemos una contradicción, aquellos que poseen todo lo material, su autoestima está por el piso. El factor hogar, la escuela y la comunidad son entes importantes en esta situación. Los adultos más que nada, al proveerles amor a los demás se evitarían tantos problemas de baja autoestima en la sociedad. Debemos aprender a conocernos y luchar por ser felices con lo que nos ha tocado vivir en esta vida.

Doris Vilma Rodríguez dijo...

Tener la autoestima alta es valorarse a uno mismo por lo que es como persona y no por los bienes materiales que posee. Lo que acabo de escribir es una breve descripción de lo que realmente es tener alta la autoestima. El problema estriba en que muchas personas piensan que mientras más riqueza posee, serán mejores personas. Que errados están. La falta de conocimientos sobre la vida cristiana les conduce a aferrarse al mundo material y a pensar que mientras más cosas pueden comprar, la felicidad será mayor. La felicidad no se mide en término de bienes materiales, por el contrario se obtiene cuando las personas se sienten bien consigo mismas.

La autoestima se relaciona con la opinión positiva que tenemos respecto a nosotros mismos, por lo que es necesario conocernos bien, con el propósito de identificar nuestras virtudes y defectos. En la medida que reflexionemos y establezcamos una estrecha relación con nuestro ser, la vida nos cambiará. Un examen exhaustivo de conciencia y de nuestras acciones nos provee la oportunidad de realizar cambios en nuestra vida. Identificar las virtudes nos ayuda a transformar las debilidades que poseemos. En tanto reconozcamos los errores, será posible enmendarlos y comportarnos diferentes.

La verdadera felicidad del ser humano es cuando se encuentra a si mismo, se acepta tal cual es y analiza su forma de proceder antes de actuar. En la medida que comience a comprender que es un ser humano importante y que puede aportar a lograr su felicidad y la de los que le rodean comenzará alcanzar grandes logros que en nada se relacionan con riquezas materiales. Lo antes expuesto se logra abriendo el corazón hacia Dios y permitiendo que entre en nuestras vidas. Solamente con la ayuda de él se puede lograr las cosas positivas en la vida. El triunfo depende de que la persona se sienta bien consigo mismo y con lo que hacen. No olvidemos el pensamiento que dice: “Se que soy alguien, porqué Dios no hace porquerías”.

Finalizó con unas palabras que escribiste y que para mí entender son la clave para lograr la autoestima: “Vamos a hacer un recorrido por nuestro interior y sigamos estos pasos: mírate por dentro, conócete (quien eres, que quieres, por qué), acéptate como eres (cada ser es único), respétate tal como eres con fortalezas y debilidades.” Le añado a tus palabras lo siguiente: cuando examines todo esto no olvides que debes aferrarte a Dios y seguir sus enseñanzas, al servicio de él lograras sentirte bien contigo mismo.

Maggie dijo...

Uno mismo se pone sus pautas de su autoestima, o te conviertes en El Patito Feo o en El Cisne Azul. Debemos desarrollar esa fuerza intensa que nos impulsa a desarrollarnos y a poner en practica nuestras capacidades y sentirnos que somos capaces de emprender lo que nos proponemos. Mi mayor ejemplo es mi madre que quien sus 81 anos todavía no le ha cogido miedo a la vida, esta vive en Ponce y ella todavía todas las mañana sale en su carro a resolver sus diligencias. ¿Cómo yo con un ejemplo como ese voy a perder la fe en mí?


Nos debemos valorar alto no con orgullo sino con humildad pero cada día superarnos más en lo que hacemos, para sentirnos bien con nosotros mismos. Para tener buena auto estima debemos partir de una aceptación de quien somos y de allí a superarnos, a ser positivo, respetarnos como persona, afrontar los problemas, respetar a los demás con sus diferencias y no dejarnos influenciar por los demás. Ademas de todo lo anterios debemos sentirnos en la obligación de cumplir con los deberes y asumir las consecuencias de nuestros actos, trazarse metas y alcanzarlas, no actuar a la defensiva, no culpar a los demás por nuestros actos, y por ultimo sentirse que haz llegado a ser el mejor Tu.


Tener una autoestima elevada no significa creerte mas importante que los demás, significa saber y tener plena conciencia de que tu vida es infinitamente valiosa y tan importante como la de los demás, mas allá de lo que los demás piensen o digan, mas allá de lo que hagas o de quién seas, sin necesitar que alguien te lo reconozca o exprese. Saber aceptar con humor y alegría tus propios defectos, errores y limitaciones sin llegar a menospreciarte o sentirte lastimado, valorando el don de la vida por sobre todas las cosas.

Guirmar dijo...

Autoestima

La autoestima es nuestro respeto y el valor que nos tenemos a nosotros mismos, somos lo mejor del mundo. Nunca hay que menos preciarnos, porque nadie es igual a nosotros, podemos hacer lo que queramos, porque tenemos esa capacidad, somos dueños absolutos de nuestro yo.

Sentimiento de aceptación a uno mismo, derivado del autoconocimiento, la reflexión y el análisis de el ser y el quehacer individual. Autoestima es lo que nos conocemos nosotros mismo lo que sabemos que tenemos de bueno o malo y como saberlo utilizar si no nos conocemos nosotros nunca conoceremos a los demás.

Es el soporte que uno tienen para sostenerse de sí mismo es con el escudo que cuenta para no pasar por deficiencias de valores, es como una protección a nuestra escala así como jerarquía de valores con los cuales contamos, una buen medicina a los antivalores, que actualmente abundan en nuestra sociedad.

La Autoestima también nos sirve más allá del respeto y aceptación que tengamos por nosotros mismos, es nuestra identidad, nuestra autenticidad, la valoración que tenemos como seres humanos a los ojos de los demás y ante todo.

Naty dijo...

Gloria:

Toda persona tiene en su interior sentimientos, que según su personalidad puede manifestarlos de diferentes maneras. Muchas veces esta manifestaciones dependen de otros factores, según el lugar físico, sentimental y emocional, éstos pueden influir positiva o negativamente en la formación de la persona o sea en la autoestima. La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera y las experiencias que vamos adquiriendo. Depende de como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso.

Carmenjoan.blogspot.com dijo...

Hola: Gloria
AUTOESTIMA II
La familia es la parte más influyente en la autoestima
La autoestima alta nos ayuda en el aspecto del querernos y respetarnos, es algo que se construye o reconstruye por dentro. Esto depende, también, del ambiente familiar en el que estemos y los estímulos que este nos brinda.

En la violencia familiar las víctimas y los victimarios poseen muy baja autoestima, ya que por un lado, la víctima es alguien al que maltratan sin que ésta pueda poner límites y no se da cuenta de que está siendo abusada. Por otro lado, los victimarios compensan lo inferior que se sienten, maltratando y abusando, en este caso, de un familiar.
Muchas de las heridas emocionales que tiene una persona, producidas en su niñez pueden causarnos trastornos psicológicos emocionales y físicos (cáncer, úlceras, hipertensión, trastornos cardíacos y alimentarios, problemas en la piel, depresiones, entre otros.), produciendo dificultades en la vida de las mismas (conflictos serios en el trabajo, disminución de la energía y de la capacidad creativa, relaciones matrimoniales desastrosas, no poder hacer o conservar amigos, poco entendimiento con las hijas e hijos).

Existen padres, madres, docentes o cuidadores que humillan, desprecian, no prestan atención, se burlan o se ríen del niño cuando pide ayuda, siente dolor, tiene un pequeño accidente, necesita que lo defiendan, expresan miedo, piden compañía, se aferra buscando protección, tiene vergüenza, entre otros. Estas actitudes se completan con otras totalmente opuesta, demostrándole al niño que es "querido y bonito" creándole una gran confusión. Pero estas muestras de cariño son aparentes, adjudicándole un rotulo a su identidad, que trae como consecuencia un peso negativo en su formación y en el desarrollo de sus capacidades.
En el momento en que la persona afectada es adulta, transmitirá la humillación o el maltrato a personas más pequeñas o vulnerables. Es una cadena hereditaria de abuso y poder, ya que el desprecio y la vergüenza vivida en la infancia son la fuente de los problemas que afectan en la vida adulta y los causantes de la baja autoestima.
La principal imagen y más generalizada forma de violencia es el maltrato emocional. Hay muchas maneras para asustar a un niño y hacerlo sentir culpable e intimidado, sin recurrir a la violencia física. El niño o la niña se atormentan con pensamientos y sentimientos que no pueden comunicar ni compartir con nadie y aprenden a soportar el dolor y el silencio.

La autoestima y la comunicación están muy relacionadas, porque según como se diga algo, el efecto será positivo o negativo, de aprendizaje o de resentimiento, que se transmite desde la infancia hacia el futuro.